Viajamos a un pueblo. Empece a vivir con una pareja. Ellos me tomaban
como un hijo visitante. El señor me entretenía con ajedrez y ella me cocinaba
delicias y me enseñaba manualidades. Me parecían una bonita pareja. Yo me tenía
que ir ya y ella lo dejo a él por irse a ver fútbol con los amigos. Me fui con
una sensación de nostalgia por lo que se había destruido y por los recuerdos de
lo vivido.
No comments:
Post a Comment